miércoles 11 de noviembre de 2009

15.000 CIEGOS DIRIGIDOS POR UN TUERTO

El Zar Samuel Esteban (979-1014), gobernador de Ohrid (capital de la antigua Bulgaria), murió de un ataque al corazón por la impresión que le produjo ver cómo su ejército de quince mil hombres regresaba de la guerra contra el emperador bizantino Basilio II.

A lo largo de cuarenta años, búlgaros y bizantinos habían mantenido una guerra sin fin. En uno de los momentos de esa guerra los búlgaros, que se defendían de los bizantinos a duras penas, vieron la posibilidad de la victoria cuando se encontraban en el valle del río Struma y, guiados por el Zar Samuel Esteban, decidieron atacar.

Y así fue como comenzó una nueva batalla que durante los primeros compases pareció estar igualada, algo que no había sucedido hasta entonces. Pero fue un espejismo: los bizantinos consiguieron rodear a los búlgaros y atacarles por la retaguardia. Esta situación provocó que los búlgaros perdieran el control de la batalla y rompiesen filas, lo cual aprovechó Basilio II para hacerse con 15.000 prisioneros nada menos.

Afortunadamente, el Zar Samuel pudo huir hasta su ciudad, Ohrid. Una vez allí recibió la noticia de que su ejército volvía. Samuel no entendió por qué lo habían liberado y decidió salir al encuentro de sus hombres.

La visión de Samuel no pudo ser más triste: quince mil soldados ciegos volvían en grupos de cien, cada grupo guiado por un soldado tuerto. La terrible visión de ciento cincuenta militares tuertos al mando de casi 15.000 ciegos causo al Zar una apoplejía que le condujo a la muerte dos días más tarde.

Basilio II fue conocido a partir de ese momento como Basilio Bulgaroktonos (el matador de búlgaros). Obviamente, tras aquel cruel final, la desmoralización hizo mella en los búlgaros y terminó con los cuarenta años de guerra.

2 comentarios:

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

Mejor hubiese sido Basilio el Cegador, o el Entuertador, ¿no?

oriafontan dijo...

Muy interesante la historia gracias.

No me extraña que le diera algo al pobre Rey.